sábado, 27 de febrero de 2021

CUARESMA CUESTIONES Y RESPUESTAS

 

¿Por qué 40 días de Cuaresma?

¿Cuándo empieza y termina el tiempo de Cuaresma? ¿Qué es el miércoles de Ceniza? ¿Qué obligaciones tiene un católico en Cuaresma? respondemos a varias preguntas sobre este tiempo litúrgico.


1. ¿Qué es la Cuaresma? ¿Desde cuándo se vive la Cuaresma? ¿Cuál es el sentido de la Cuaresma?

Llamamos Cuaresma al período de cuarenta días (cuadragésima) reservado a la preparación de la Pascua. Desde el siglo IV se manifiesta la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia.

"La Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la Gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto" (Catecismo de la Iglesia Católica, 540). Proponiendo a sus fieles el ejemplo de Cristo en su retiro al desierto, se prepara para la celebración de las solemnidades pascuales, con la purificación del corazón, una práctica perfecta de la vida cristiana y una actitud penitencial.

Textos de san Josemaría para meditar

No podemos considerar esta Cuaresma como una época más, repetición cíclica del tiempo litúrgico. Este momento es único; es una ayuda divina que hay que acoger. Jesús pasa a nuestro lado y espera de nosotros —hoy, ahora— una gran mudanza. Es Cristo que pasa, 59

2. ¿Cuándo empieza y termina el tiempo de Cuaresma? ¿Cuáles son los días y tiempos penitenciales? ¿Qué se debe vivir los viernes de cuaresma?

La Cuaresma comienza el Miércoles de ceniza y concluye inmediatamente antes de la Misa Vespertina in Coena Domini. (jueves santo). "En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año (en memoria de la muerte del Señor) y el tiempo de cuaresma". (Código de Derecho Canónico, cánon 1250). Estos tiempos son particularmente apropiados para los ejercicios espirituales, las liturgias penitenciales, las peregrinaciones como signo de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y la limosna, la comunicación cristiana de bienes (obras caritativas y misioneras). Catecismo de la Iglesia Católica, 1438

En recuerdo del día en que murió Jesucristo en la Santa Cruz, "todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo." (Código de Derecho Canónico, canon 1251).

Textos de san Josemaría para meditar

La llamada del buen Pastor llega hasta nosotros: ego vocavi te nomine tuo, te he llamado a ti, por tu nombre. Hay que contestar —amor con amor se paga— diciendo: ecce ego quia vocasti me, me has llamado y aquí estoy. Estoy decidido a que no pase este tiempo de Cuaresma como pasa el agua sobre las piedras, sin dejar rastro. Me dejaré empapar, transformar; me convertiré, me dirigiré de nuevo al Señor, queriéndole como El desea ser querido. Es Cristo que pasa, 59

3. ¿Qué es el miércoles de Ceniza? ¿Cuándo empezó la práctica de la imposición de la ceniza? ¿Cuándo se bendice y se impone? ¿De dónde proviene la ceniza? ¿Qué simboliza la ceniza?

El miércoles de Ceniza es el principio de la Cuaresma; un día especialmente penitencial, en el que los cristianos manifiestan el deseo personal de conversión a Dios. La imposición de la ceniza es una invitación a recorrer el tiempo de Cuaresma como una inmersión más consciente y más intensa en el misterio pascual de Jesús, en su muerte y resurrección, mediante la participación en la Eucaristía y en la vida de caridad.

El origen de la imposición de la ceniza pertenece a la estructura de la penitencia canónica. Empieza a ser obligatorio para toda la comunidad cristiana a partir del siglo X. La liturgia actual, conserva los elementos tradicionales: imposición de la ceniza y ayuno riguroso. La bendición e imposición de la ceniza tiene lugar dentro de la Misa, después de la homilía; aunque en circunstancias especiales, se puede hacer dentro de una celebración de la Palabra. Las fórmulas de imposición de la ceniza se inspiran en la Escritura: Gn, 3, 19 y Mc 1,15. La ceniza procede de los ramos bendecidos el Domingo de la Pasión del Señor, del año anterior, siguiendo una costumbre que se remonta al siglo XII. La fórmula de bendición hace relación a la condición pecadora de quienes la recibirán. Simboliza la condición débil y caduca del hombre, que camina hacia la muerte; su situación pecadora; la oración y súplica ardiente para que el Señor acuda en su ayuda; la Resurrección, ya que el hombre está destinado a participar en el triunfo de Cristo.

Textos de san Josemaría para meditar

Cuanto más seas de Cristo, mayor gracia tendrás para tu eficacia en la tierra y para la felicidad eterna. Pero has de decidirte a seguir el camino de la entrega: la Cruz a cuestas, con una sonrisa en tus labios, con una luz en tu alma. Via Crucis, II Estación: Jesús carga con la cruz.

4. ¿A qué invita la Iglesia en Cuaresma?

La Iglesia invita a sus fieles a hacer de este tiempo como un retiro espiritual en el que el esfuerzo de meditación y de oración debe estar sostenido por un esfuerzo de mortificación personal cuya medida, a partir de este mínimo, es dejada a la libertad y a la generosidad de cada uno. Bien vivida, la Cuaresma prepara para una auténtica y profunda conversión personal, para participar en la fiesta más grande del año: el Domingo de la Resurrección del Señor.

Textos de san Josemaría para meditar

Hay en el ambiente una especie de miedo a la Cruz, a la Cruz del Señor. Y es que han empezado a llamar cruces a todas las cosas desagradables que suceden en la vida, y no saben llevarlas con sentido de hijos de Dios, con visión sobrenatural. ¡Hasta quitan las cruces que plantaron nuestros abuelos en los caminos...! En la Pasión, la Cruz dejó de ser símbolo de castigo para convertirse en señal de victoria. La Cruz es el emblema del Redentor: in quo est salus, vita et resurrectio nostra: allí está nuestra salud, nuestra vida y nuestra resurrección. Via Crucis, II Estación: Jesús carga con la cruz

5. ¿Qué es la penitencia? ¿De qué modos se expresa la penitencia en la vida cristiana?

La penitencia, traducción latina de la palabra griega metanoia que en la Biblia significa la conversión (cambio espiritual) del pecador. Designa todo un conjunto de actos interiores y exteriores dirigidos a la reparación del pecado cometido, y el estado de cosas que resulta de ello para el pecador. Literalmente cambio de vida, se dice del acto del pecador que vuelve a Dios después de haber estado alejado de Él, o del incrédulo que alcanza la fe.

"La penitencia interior del cristiano puede tener expresiones muy variadas. La Escritura y los Padres insisten sobre todo en tres formas: el ayuno, la oración, la limosna, que expresan la conversión con relación a sí mismo, con relación a Dios y con relación a los demás. Junto a la purificación radical operada por el Bautismo o por el martirio, citan, como medio de obtener el perdón de los pecados, los esfuerzos realizados para reconciliarse con el prójimo, las lágrimas de penitencia, la preocupación por la salvación del prójimo, la intercesión de los santos y la práctica de la caridad "que cubre multitud de pecados" (1 Pedro, 4,8.)". Catecismo Iglesia Católica, n. 1434

Estas y otras muchas formas de penitencia pueden ser practicadas en la vida cotidiana del cristiano, en particular en tiempo de Cuaresma y el viernes, día penitencial. Compendio del Catecismo 301.

Textos de san Josemaría para meditar

La conversión es cosa de un instante; la santificación es tarea para toda la vida. La semilla divina de la caridad, que Dios ha puesto en nuestras almas, aspira a crecer, a manifestarse en obras, a dar frutos que respondan en cada momento a lo que es agradable al Señor. Es indispensable por eso estar dispuestos a recomenzar, a reencontrar —en las nuevas situaciones de nuestra vida— la luz, el impulso de la primera conversión. Y ésta es la razón por la que hemos de prepararnos con un examen hondo, pidiendo ayuda al Señor, para que podamos conocerle mejor y nos conozcamos mejor a nosotros mismos. No hay otro camino, si hemos de convertirnos de nuevo. Es Cristo que pasa, 58

6. ¿Qué es la conversión? ¿Por qué tienen que convertirse los cristianos ya bautizados?

Convertirse es reconciliarse con Dios, apartarse del mal, para establecer la amistad con el Creador. Supone dejar el arrepentimiento y la Confesión de todos y cada uno de nuestros pecados. Una vez en gracia (sin conciencia de pecado mortal), hemos de proponernos cambiar desde dentro (en actitudes) todo aquello que no agrada a Dios.

La llamada de Cristo a la conversión sigue resonando en la vida de los cristianos. Esta segunda conversión es una tarea ininterrumpida para toda la Iglesia que "recibe en su propio seno a los pecadores" y que siendo "santa al mismo tiempo que necesitada de purificación constante, busca sin cesar la penitencia y la renovación" (LG 8). Este esfuerzo de conversión no es sólo una obra humana. Es el movimiento del "corazón contrito" (Sal 51,19), atraído y movido por la gracia (cf Jn 6,44; 12,32) a responder al amor misericordioso de Dios que nos ha amado primero (cf 1 Jn 4,10). Catecismo de la Iglesia Católica, 1428

Textos de san Josemaría para meditar

Hemos entrado en el tiempo de Cuaresma: tiempo de penitencia, de purificación, de conversión. No es tarea fácil. El cristianismo no es camino cómodo: no basta estar en la Iglesia y dejar que pasen los años. En la vida nuestra, en la vida de los cristianos, la conversión primera —ese momento único, que cada uno recuerda, en el que se advierte claramente todo lo que el Señor nos pide— es importante; pero más importantes aún, y más difíciles, son las sucesivas conversiones. Y para facilitar la labor de la gracia divina con estas conversiones sucesivas, hace falta mantener el alma joven, invocar al Señor, saber oír, haber descubierto lo que va mal, pedir perdón. Es Cristo que pasa, 57.

Hay que estar persuadidos de que Dios nos oye, de que está pendiente de nosotros: así se llenará de paz nuestro corazón. Pero vivir con Dios es indudablemente correr un riesgo, porque el Señor no se contenta compartiendo: lo quiere todo. Y acercarse un poco más a El quiere decir estar dispuesto a una nueva conversión, a una nueva rectificación, a escuchar más atentamente sus inspiraciones, los santos deseos que hace brotar en nuestra alma, y a ponerlos por obra. Es Cristo que pasa, 58

7. ¿Cómo puedo concretar mi deseo de conversión?

De diversas maneras, pero siempre realizando obras de conversión, como son, por ejemplo: Acudir al Sacramento de la Reconciliación (Sacramento de la Penitencia o Confesión); superar las divisiones, perdonando y crecer en espíritu fraterno; practicando las Obras de Misericordia.

Textos de san Josemaría para meditar

Te aconsejo que intentes alguna vez volver... al comienzo de tu "primera conversión", cosa que, si no es hacerse como niños, se le parece mucho: en la vida espiritual, hay que dejarse llevar con entera confianza, sin miedos ni dobleces; hay que hablar con absoluta claridad de lo que se tiene en la cabeza y en el alma. Surco, 145

8. ¿Qué obligaciones tiene un católico en Cuaresma? ¿En qué consiste el ayuno y la abstinencia? ¿A quién obligan? ¿Puede cambiarse la práctica del ayuno y de la abstinencia?

Los católicos tienen que cumplir el precepto de la Iglesia del ayuno y la abstinencia de carne (Compendio del Catecismo 432: en los días establecidos por la Iglesia), así como con el de la confesión y Comunión anual. El ayuno consiste en hacer una sola comida al día, aunque se puede comer algo menos de lo acostumbrado por la mañana y la noche. Salvo caso de enfermedad. Obliga vivir la ley del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que tengan cumplido cincuenta y nueve años. (cfr. CIC, c. 1252). Se llama abstinencia a privarse de comer carne (roja o blanca y sus derivados). La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años.(cfr. CIC, c. 1252). "La Conferencia Episcopal de cada País puede determinar con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad". (Código de Derecho Canónico, cánon 1253).

Textos de san Josemaría para meditar

Hay que decidirse. No es lícito vivir manteniendo encendidas esas dos velas que, según el dicho popular, todo hombre se procura: una a San Miguel y otra al diablo. Hay que apagar la vela del diablo. Hemos de consumir nuestra vida haciendo que arda toda entera al servicio del Señor. Si nuestro afán de santidad es sincero, si tenemos la docilidad de ponernos en las manos de Dios, todo irá bien. Porque El está siempre dispuesto a darnos su gracia, y, especialmente en este tiempo, la gracia para una nueva conversión, para una mejora de nuestra vida de cristianos. Es Cristo que pasa, 59

9. ¿Cuál es el sentido de practicar el ayuno y la abstinencia?

Debe cuidarse el no vivir el ayuno o la abstinencia como unos mínimos, sino como una manera concreta con la que nuestra Santa Madre Iglesia nos ayuda a crecer en el verdadero espíritu de penitencia. Como ya en los profetas, la llamada de Jesús a la conversión y a la penitencia no mira, en primer lugar, a las obras exteriores "el saco y la ceniza", los ayunos y las mortificaciones, sino a la conversión del corazón, la penitencia interior. Sin ella, las obras de penitencia permanecen estériles y engañosas; por el contrario, la conversión interior impulsa a la expresión de esta actitud por medio de signos visibles, gestos y obras de penitencia (cf Jl 2,12-13; Is 1,16-17; Mt 6,1-6. 16-18). CEC, 1430.

En el Nuevo Testamento, Jesús indica la razón profunda del ayuno, estigmatizando la actitud de los fariseos, que observaban escrupulosamente las prescripciones que imponía la ley, pero su corazón estaba lejos de Dios. El verdadero ayuno, repite en otra ocasión el divino Maestro, consiste más bien en cumplir la voluntad del Padre celestial, que “ve en lo secreto y te recompensará” (Mt 6,18).

lunes, 8 de febrero de 2021

Manual anticovid-19 en casa: qué hacer y cómo proceder si el virus nos toca la puerta

El virus puede atacar sin avisar, es mejor que no nos sorprenda desprevenidos. Alimentarse saludablemente y seguir los protocolos sanitarios en casa pueden hacer la diferencia. Aquí una guía completa, desde qué alimentos nos ayudan a reforzar el sistema inmunológico, hasta qué hacer y cómo proceder si el nuevo coronavirus nos toca la puerta.
¿SE ESTÁ ALIMENTANDO BIEN?
No hay alimento que prevenga el COVID-19. Sin embargo, podemos incluir frutas y verduras a nuestra comida diaria para reforzar el sistema inmunológico. La nutricionista Susan Villegas (IG: @nutricionistasusan) nos dice cuáles. Tome nota:
1. VITAMINAS
La vitamina C es antioxidante natural y protege de las sustancias que quieran atacar las células. Se encuentra en las frutas cítricas (naranja, fresa, aguaymanto).
La vitamina A potencia el sistema inmunológico. Está en todos los productos de color anaranjado (zapallo, zanahoria, mango, durazno, melón, papaya).
La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. Puede obtenerlo de forma natural exponiéndose –con cuidado– al sol durante 30 minutos. Lo encuentra en alimentos como el hígado y la yema de huevo.
La vitamina E, también antioxidante, se encuentra en la palta, almendra, semillas de girasol y en las verduras como el brócoli y espinaca.

2. MINERALES

El cobre participa en la activación de células inmunes. Está en las frutas de hojas oscuras como la espinaca y la acelga. También en vísceras, frutos secos y menestras.
El magnesio funciona como un antinflamatorio en procesos infecciosos. Puede consumirlo en verduras de color como brócoli, vainita, acelgas, espárragos y frutos como el cacao (80% a más).
El omega 3 ayuda a contrarrestar el proceso inflamatorio. Se encuentra en los pescados, semillas de chía y linaza.




sábado, 6 de febrero de 2021

LA HISTORIA SE REPITE

EPIDEMIA DEL AÑO 1800, MIREN QUE BELLEZA DE POEMA ESCRITO HACE 2 SIGLOS... ¡LA HISTORIA HOY SE REPITE!!!!

Cuando la tormenta pase
Y se amansen los caminos
y seamos sobrevivientes
de un naufragio colectivo.
Con el corazón lloroso
y el destino bendecido
nos sentiremos dichosos
tan sólo por estar vivos.
 
Y le daremos un abrazo
al primer desconocido
y alabaremos la suerte
de conservar un amigo.
 
Y entonces recordaremos
todo aquello que perdimos
y de una vez aprenderemos
todo lo que no aprendimos.
 
Ya no tendremos envidia
pues todos habrán sufrido.
Ya no tendremos desidia
Seremos más compasivos.
 
Valdrá más lo que es de todos
Que lo jamás conseguido
Seremos más generosos
Y mucho más comprometidos
 
Entenderemos lo frágil
que significa estar vivos
Sudaremos empatía
por quien está y quien se ha ido.
 
Extrañaremos al viejo
que pedía un peso en el mercado,
que no supimos su nombre
y siempre estuvo a tu lado.
 
Y quizás el viejo pobre
era Dios disfrazado.
Nunca preguntaste el nombre
porque estabas apurado.
 
Y todo será un milagro
Y todo será un legado
Y se respetará la vida,
la vida que hemos ganado.
 
Cuando la tormenta pase
te pido Dios, apenado,
que nos vuelvas mejores,
como nos habías soñado.
 
(𝐊.𝐎'𝐌𝐞𝐚𝐫𝐚 - 𝐏𝐨𝐞𝐦𝐚 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐨 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐚 𝐞𝐩𝐢𝐝𝐞𝐦𝐢𝐚 𝐝𝐞 𝐩𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐞𝐧 1800)

martes, 22 de septiembre de 2020

Suspensión Perfecta de Labores y silencio administrativo

  • Así se reconoce en el Informe 1386-2020-MTPE/4/8 de la Oficina General de Asesoría Jurídica del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.
  • En tal sentido, transcurrido el plazo total de 42 días hábiles sin que la empresa haya sido notificada respecto de su solicitud de suspensión perfecta de labores, se aplica el silencio administrativo positivo, esto es, se da por aceptada la solicitud presentada por la empresa.

En efecto, al absolver una consulta formulada por la Dirección General de Trabajo sobre el sentido interpretativo del plazo legal para realizar las actuaciones de inspección a cargo de la SUNAFIL, en el marco del procedimiento administrativo de la suspensión perfecta de labores, regulada por el DU 038-2020 y normas complementarias, con el Informe N° 1386-2020-MTPE/4/8 se ha precisado que en aplicación de la Ley de Procedimiento Administrativo General, una vez transcurrido el plazo de los 37 días hábiles, más 5 días hábiles para notificar al administrado, esto es, luego de transcurrido 42 días hábiles, sin pronunciamiento de la Autoridad Administrativa de Trabajo, la solicitud de suspensión perfecta de labores presentada por la empresa, se considera aceptada, en aplicación del silencio administrativo positivo.

El procedimiento de suspensión perfecta de labores está sujeto a un plazo máximo de 37 días hábiles para resolver, que se contabiliza desde la presentación de la solicitud de suspensión perfecta de labores presentada por la empresa al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE).

En esa línea, transcurrido el lapso total de 42 días hábiles sin que el administrado haya sido notificado del acto administrativo que resuelve su solicitud de autorización para la aplicación de la suspensión perfecta de labores, se aplicará el silencio administrativo positivo, detalla el informe de la Oficina de Asesoría Jurídica del MTPE.

Conclusiones del informe. –

El informe de la Oficina de Asesoría Jurídica del MTPE, respecto de los plazos para la aplicación de la suspensión perfecta de labores concluye en lo siguiente:

«Por lo antes expuesto, esta Oficina advierte que el procedimiento de suspensión perfecta de labores regulado en el Decreto de Urgencia N° 038-2020 está sujeto a un plazo máximo de treinta y siete (37) días hábiles para resolver, y que dicho plazo se contabiliza desde la presentación de la declaración jurada por parte del empleador ante la Autoridad Administrativa de Trabajo. Es en dicho plazo máximo que ésta última debe emitir el acto administrativo que se pronuncie sobre lo solicitado por el administrado.

Adicionalmente a ello, la Autoridad Administrativa de Trabajo cuenta con un plazo de cinco (5) días hábiles para notificar al administrado la resolución que da fin al procedimiento administrativo.

Entonces, transcurrido el plazo total de cuarenta y dos (42) días hábiles sin que el administrado haya sido notificado del acto administrativo que resuelve su solicitud, se aplicará el silencio administrativo positivo».

ANTECEDENTES

El 14 de abril 2020 se publicó el DU 038-2020, con el cual se facultó a las empresas afectadas por la crisis económica generada por el COVID-19, a solicitar al MTPE la suspensión perfecta de labores, cuando, por la naturaleza de sus actividades, sus trabajadores no pueden operar mediante trabajo remoto o cuando las empresas por el cierre de sus establecimientos, no han obtenido ingresos para continuar pagando la denominada licencia compensable.

Asimismo, con el DS 011-2020-TR (22.04.20) -que reglamentó el DU 038-2020- se estableció que, para solicitar la suspensión perfecta de labores, la empresa previamente debe haber acordado con sus trabajadores medidas alternativas, tales como la modificación de turnos, horarios, compensación con vacaciones e inclusive, la reducción de sueldos de los trabajadores, de conformidad con la antigua Ley 9463 de 17 de diciembre de 1941.

Al respecto, con el DU 072-2020 y el DS 015-2020-TR se flexibilizaron, en parte, las normas para obtener la suspensión perfecta de labores, tal como a continuación se indica:

Ventas cero en el mes previo. –

Se precisa que procede la suspensión perfecta de labore cuando las ventas en el mes previo a la adopción de la medida que corresponda sean igual a cero, no siendo obligatorio la adopción previa de las medidas alternativas que había dispuesto el DS 011-2020TR (otorgamiento de vacaciones, reducción de jornada, reducción de sueldos)

Medidas alternativas. –

Con el DS 015-2020-TR se dispone queserá facultativa la adopción previa de tales medidas alternativas, tratándose de empleadores que cuentan con hasta 100 trabajadores.

Fiscalización. –

Con el DS 015-2020-TR se precisa quela SUNAFIL verificará el cumplimiento de las medidas alternativas, solo cuando sea exigible conforme a las modificaciones indicadas.

Solicitudes en trámite. –

Estas modificaciones son aplicables a los procedimientos de suspensión perfecta de labores que se encuentren en trámite a la fecha.

Nota:

Para visualizar el informe 1386-2020-MTPE/4/8 ingresar al siguiente enlace:

https://drive.google.com/file/d/1Yjab_3r3WEo-H5OrmQGpzysrLUTRFpIF/view?usp=sharing

domingo, 20 de septiembre de 2020

DE INCAS Y AZTECAS

“En 1862 México volvió a ser invadido por Francia. Los republicanos, bajo el mando de Benito Juárez, entregaron sus vidas hasta que su libertad quedó asegurada. Entonces, la Sociedad Defensora de la Independencia Americana se fundó en Lima para enviar socorro material a los patriotas mexicanos”.
Cuando en 1862 se produjo la invasión francesa a México, el gobierno peruano, desde un primer momento, se pronunció internacionalmente en favor de la nación hermana designando al poeta Manuel Nicolás Corpancho (1831-1863) encargado de Negocios cerca del régimen republicano de Benito Juárez. Corpancho cumplió su cometido con sagacidad y firmeza poniendo muy en alto la solidaridad del Perú con el país azteca en horas cruciales para su historia. “Las palabras que el presidente y el ministro de Relaciones Exteriores me han dirigido en la audiencia privada –decía Corpancho en marzo de 1862 dando cuenta de su presentación de credenciales– acreditan los sentimientos de una viva gratitud hacia el Gobierno peruano, por los pasos que ha dado en favor de México, y el interés que toma por la conservación de su nacionalidad e independencia”.
Connotados elementos liberales de Lima, encabezados por el director de El Comercio y su editor principal, Manuel Amunátegui y José María Samper, respectivamente, a los que se unieron personalidades descollantes de las esferas políticas e intelectuales de nuestro país como los generales Manuel Martínez de Aparicio y Luis La Puerta, los doctores Antonio Arenas, José Simeón Tejeda, Casimiro Ulloa, el poeta Emilio Althaus y muchos otros más, fundaron e impulsaron la Sociedad Defensora de la Independencia Americana, cuyo objetivo más importante era enviar socorro material a los patriotas mexicanos. A propósito de ello lanzaron un comunicado en el que decían: “De México se alza un inmenso gemido de huérfanos y viudas, de heridos y moribundos, de propietarios arruinados y poblaciones desoladas, lamento que cruza los océanos y grita a la Europa: ¡justicia a la América!, ¡socorro! ¿No escucharemos ese gemido? No enviaremos siquiera hilas a los que vierten su sangre generosa por la causa de la libertad y la independencia americana”.
Cuando los mexicanos derrotaron a los franceses en Puebla, el 5 de mayo de 1862, toda Lima vibró con la noticia y hubo entusiastas manifestaciones que recorrieron las calles principales de la capital. Un año después, poderosas fuerzas galas al mando del general Elías Federico Forey cercaron nuevamente a Puebla, donde los mexicanos, dirigidos por el general Jesús González Ortega, resistieron durante 62 días dando muestras de ejemplar heroísmo.
Mientras se luchaba encarnizadamente y, temiendo lo peor, un vocero de la Sociedad Defensora de la Independencia Americana dijo: “Si México sucumbiera en esta lucha tan desigual, contra la primera potencia militar del mundo, su gloria no perdería nada de su brillo; porque hay derrotas que engrandecen como las mejores victorias y martirios que hacen de un pueblo el objeto de la admiración y simpatía del mundo”.
Finalmente el 17 de mayo de 1863, sin víveres, municiones ni esperanzas de recibir ayuda, Puebla capituló sin mengua del honor de sus defensores. La infausta noticia fue conocida en Lima el jueves 18 de junio y provenía de Panamá. El despacho mencionaba que el anciano general Nicolás Régules había preferido suicidarse antes que caer prisionero de los invasores. El dramático hecho avivó el estro de Ricardo Palma, quien publicó en El Comercio el poema Régulus, que en sus primeros versos decía: “Noble rival del Régulo romano,/ Ante tu lecho sepulcral me inclino…/ No late corazón americano/ Que no envidie tu nombre y tu destino./ Sobre tu patria encadenada y triste/ El pabellón conquistador tremola/ Y al mirar tanta mengua preferiste/ Que tu cráneo rompiese una pistola…”. Más tarde se supo que no había existido tal suicidio y el general Régules continuó sirviendo a su patria para convertirse en el vencedor de Tacámbaro, Michoacán, donde apresó un contingente de soldados belgas. El homenaje poético de Palma no fue solitario. Rindieron tributo de admiración a la martirizada Puebla, entre otros, Acisclo Villarán, Carlos Augusto Salaverry, José Alvarado y Juan Martín Echenique.
La caída de Puebla impulsó los trabajos de la Sociedad Defensora de la Independencia Americana. Las erogaciones se multiplicaron y, junto a una larga lista de donantes, pudo verse también los aportes colectivos de varios batallones del Ejército peruano como el “Zepita”, el “Húsares de Junín” y el “Artillero”. En pocos días se reunió 2,000 libras esterlinas que inmediatamente fueron remitidas a México. Para el 21 de julio de 1863 se organizó honras fúnebres en homenaje a los que habían sucumbido en la defensa de Puebla. La ceremonia religiosa tuvo lugar en el templo de Santo Domingo a las once de la mañana. La concurrencia colmó íntegramente las naves de la iglesia.
Al conocerse que la Regencia del Imperio Mexicano, apoyada en las bayonetas francesas, había declarado persona “no grata” al poeta Corpancho y lo conminaba a salir de su territorio en el plazo de cuatro días, El Comercio dijo: “La Regencia, queriendo hacer en la persona del señor Corpancho un desaire al Perú, le ha dispensado el honor que se tenía merecido. El honor harto envidiable, por cierto, de que se juzgaba a nuestro país el más enérgicamente decidido contra el odioso atentado que los franceses procuran consumar…”.
Por desgracia, Manuel Nicolás Corpancho jamás regresó al Perú. El vapor donde se había embarcado en Veracruz se incendió y zozobró el 13 de setiembre de 1863. Ya no teníamos representación diplomática en México, pero el interés de los peruanos por la causa de los republicanos –por Juárez– no decayó en ningún momento. La información sobre el fugaz imperio de Maximiliano de Habsburgo y Carlota, y la tenaz resistencia de los patriotas, fue abundante y frecuente. Fusilado Maximiliano en Querétaro, junto a los generales Miramón y Mejía, el 19 de junio de 1867, el triunfo de la república quedó asegurado. Pocas semanas más tarde, el 15 de julio, don Benito Juárez ingresaba triunfante en la ciudad de México restableciendo los supremos Poderes de la Unión. Un cablegrama trajo la grata nueva a Lima y, de inmediato, se improvisaron vibrantes manifestaciones públicas exaltando la fraternidad peruano-mexicana.

HÉROES DE CHINCHA PARA EL PERÚ

En la gesta emancipadora deslumbran los nombres sonoros, conocidos, venerados, de los próceres. Mas junto a esos hombres, tan encomendados a la memoria, junto a San Martín y Bolívar, Arenales y La Mar, existen decenas de personajes humildes –los desdeñados por la historia– que aportaron el sacrificio de sus vidas en aras de la patria. Tal vez muy pocos han escuchado mencionar a Ildefonso, así, sin apellido, pues no lo conocemos, joven héroe negro rescatado del olvido por Guillermo Miller, el valeroso inglés al servicio del Ejército patriota. En sus “Memorias”, Miller, que le conoció mucho, que compartió con él las interminables, fatigosas marchas por dunas y cordilleras, que supo de su cháchara ligera en la fugaz calma del vivac, le dedica un recuerdo emocionado, palpitante.
Ildefonso había nacido en Chincha. Era esclavo, trabajaba el campo compartiendo la desdichada suerte de sus hermanos de color. Cuando se produjo el desembarco de San Martín en Paracas, cuyo bicentenario estamos conmemorando, Idelfonso apenas contaba con 20 años, pero fue uno de los primeros que fugó rumbo al campamento patriota para ponerse al servicio de la libertad. Su presencia no pasó inadvertida. Pronto se hizo conocer por su extraordinaria sagacidad en proporcionar todo aquello –información u objeto– que pudiera ser útil a los independientes. Más adelante mostró su experiencia en sortear vados, su destreza montando a caballo y su gran seguridad en el manejo del lazo. Todas estas cualidades hicieron que el entonces teniente coronel Miller lo tomara como su asistente.
Cuando Miller tuvo que marchar a las infructuosas campañas a los Puertos Intermedios, Ildefonso estuvo con él. No era solo el asistente leal y comedido. Era el amigo, el soldado ejemplar, “bizarro y obediente”. Su jefe lo recuerda como hombre asaz corpulento, casi gigantesco, pero de rostro “dulce y expresivo”, donde dos inmensos ojos, singularmente húmedos, chispeantes, no cesaban de escrutarlo todo.
Sus amigos le querían y admiraban como el indiscutido líder de todos los esclavos incorporados al ejército sanmartiniano. Su valor no tenía límites. En él confluían una serie de virtudes que jamás le hicieron mostrarse altanero o superior; por el contrario, “nada alteraba la serenidad de su temperamento”. En las batallas se le podía ver siempre en los sitios de mayor riesgo. Cuenta Miller que en la acción de Mirabe le ordenó que pasara a retaguardia. Ildefonso, respetuoso pero firme, replicó: “No, señor; donde hay peligro estaré yo; y donde muera mi amo, allí morirá Ildefonso”.
En agosto de 1822, Miller y sus hombres retornaron a Pisco luego de sus correrías por el sur del Perú. Era preciso obtener noticias sobre los movimientos realistas que por entonces habían pasado a la ofensiva. Ildefonso era excelente conocedor de la zona, estaba perfectamente familiarizado con los usos de los lugareños, podía ser el espía ideal. Sin pensarlo dos veces se dispuso que marchara a Pisco. Allí permaneció toda una noche, con grave peligro, pues el pueblo estaba nuevamente ocupado por los realistas. Al amanecer, Ildefonso intentó regresar a su campamento, pero infortunadamente despertó sospechas y un piquete de caballería partió en pos de él. Miller, que deseaba proteger la vida de su asistente, ordenó al mismo tiempo que una columna patriota se aproximara a la villa para darle socorro. Ildefonso podía verlos avanzar, pero las lanzas y sables de los realistas –intimándole rendición– estaban ya sobre sus espaldas. Viendo que era imposible alcanzar a los suyos, Ildefonso se enfrentó al enemigo. Fue allí donde el humilde soldado, sin letras ni cultura, dio la hermosa lección de su lealtad, de su hombría. Ni dádivas ni amenazas lo trocaron en delator. Solo repetía: “Prefiero morir mil veces por la causa patriota, antes de ser traidor”. Entonces los realistas, exasperados y nerviosos por la proximidad de la columna “insurgente”, le dieron muerte a balazos. Tres proyectiles se incrustaron en su cuerpo de ébano, dos de los cuales le atravesaron el cuello.
Pocos días más tarde, varios soldados realistas que habían estado en la persecución de Ildefonso cayeron prisioneros y de sus labios se supo la heroica conducta del soldado de color. Su sepelio fue sentidísimo y todo el campamento patriota le rindió honores. En un rincón, taciturno, acongojado, Miller pensaría lo que más tarde –a propósito de Ildefonso– estampó en sus “Memorias”: “La nobleza de alma no es privativa ni al color ni a la situación”.

SERPIENTE RESPLANDECIENTE DEL CUZCO

A raíz del comentario de una periodista sobre que fue un “indio que fue desmembrado”, conversamos con los historiadores Scarlett O’Phelan y Charles Walker para sopesar el valor de esta figura imprescindible de la identidad peruana.
Túpac Amaru significa, en quechua, ‘serpiente resplandeciente’ y es sinónimo de libertad en el continente.
Es el nombre del último inca de la dinastía rebelde de Vilcabamba que se levantó contra los españoles y, derrotado, fue ejecutado en 1572 en Cusco. Para marcar la estatura de su linaje lo reclamó su descendiente, José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II. Mito, héroe, ídolo. Tras su gesta, que desestabilizó el sistema colonial, se llamó ‘tupamaros’ a los rebeldes posteriores.
A este símbolo mayor de la historia peruana le dedicaron poemas, entre otros, Manuel Scorza, Alejandro Romualdo y José María Arguedas. Figura esencial de nuestra identidad.
Nació en Surimana, Cusco, en 1738. Formaba parte de una nobleza hereditaria indígena. Étnica y culturalmente mestizo, estudió con los jesuitas, y hablaba castellano y quechua. Era un hombre ilustrado, con una biblioteca personal.
Fue un cacique interino porque nunca lo ratificaron en el cargo , según la historiadora y docente Scarlett O’Phelan, quien estudia a este personaje desde 1977. Su situación era bastante vulnerable, por lo que llega a un enfrentamiento con el corregidor Antonio de Arriaga, quien le dice que lo va a sacar del cargo. Y la gran rebelión comienza precisamente con la ejecución de Arriaga.
Antes de ello, Condorcanqui viene a Lima en 1777 para llevar adelante un juicio para que se le adjudique el marquesado de Oropeza. Y se lo niegan. Según O’Phelan, ahí decide tomar justicia por propia mano. Estaba de más llevar el caso a nivel de la Audiencia.
Comienza su rebelión en noviembre de 1780 en Tinta. Según O’Phelan, Condorcanqui espera una coyuntura propicia para impulsar el movimiento, la cual llegaría con las reformas borbónicas: suben los impuestos, crean nuevos, se hacen catastros de las propiedades agrarias, entre otras medidas que salpican a todos los sectores sociales. “Tenía claro que su rebelión tendría mayor alcance si era multiétnica, con mestizos y criollos (que lo apoyaron al principio)”, dice.

EN EL CENTRO DEL DEBATE
Una figura compleja porque tradicionalmente se le considera precursor de la independencia. O’Phelan se opone a ello y afirma que Túpac Amaru II se levanta contra las medidas que drenan dinero a la población, pero la postura es contra las malas autoridades coloniales, no contra la Corona.
La historiadora, que ha consultado el Archivo General de Indias en Sevilla, precisa que al ser atrapado e iniciarse el juicio a los apresados del movimiento, él, su primo, su cuñado, su esposa, dicen que la rebelión no es contra el rey. Así, los archivos hablan de que él esperaba ser nombrado capitán general, ya que quería que se forme una capitanía (había solo dos capitanías generales en Sudamérica: en Chile y en Venezuela) en la zona del sur andino. Panfletos también lo señalaban como virrey en Lima.

En sus proclamas no habla de querer ser rey o destronar, afirma la experta. “Hasta que se le coloca en el bolsillo, estando en la cárcel, un documento que a mí y otros colegas nos parece apócrifo en que él aparece como José I, y se declara rey”, agrega. Él niega haber mandado a preparar el documento. Y, formula O’Phelan, se lo atribuyen para acusarlo de lesa majestad, y bajo esa figura, lograr su ejecución. La muerte de Condorcanqui, apunta la historiadora, se dio por el garrote tras el fallido intento de descuartizarlo por la fuerza de los caballos que tiraron de sus extremidades. Y luego fue desmembrado.
Es un movimiento sin precedente en la historia de Hispanoamérica, que ocupó un territorio amplio –el sur andino y el Alto Perú (Bolivia)–, duró casi un año e hizo tambalear las bases del sistema colonial.
Eso no lo hace independentista, plantea O’Phelan, porque el contexto independentista parte del vacío de poder de 1808 a raíz de la invasión napoleónica de España y la formación de juntas de gobierno en Hispanoamérica.
Otra opinión tiene el peruanista norteamericano Charles Walker, autor del libro La rebelión de Túpac Amaru, quien se cuida de la palabra ‘precursor’ al no haber un proceso lineal que desemboque en la independencia. Para él, fue el primer paso hacia ella, pero la apuesta era distinta a la de San Martín, Bolívar o Mateo Pumacahua. “Es el comienzo de un ciclo pero con objetivos, métodos y un mundo diferentes”, declara.
Y es que Walker encuentra un desfase entre el discurso y las acciones de Túpac Amaru II. “Tenía una plataforma ambigua: decía que obraba en nombre del rey, pero mataba españoles, quemaba haciendas y obrajes. Sus palabras eran más moderadas que sus actos”, dice.
A diferencia de O’Phelan, considera que la moderación de su discurso pudo haber sido una estrategia para ganar adeptos. Incluso, puede ser que su plan no haya sido claro desde el principio. “Así no son las revoluciones. Tienen cursos inesperados”, propone.
Una figura compleja en el punto más álgido de la historia del Perú, que en 2021 llega al bicentenario. “Hay un Túpac Amaru para todos: uno radical, más reformista, más regionalista, más revolucionario”, declara Walker.


sábado, 5 de septiembre de 2020

SALUD

Consejos

Contraer infecciones respiratorias en pleno invierno es común. Sin embargo, genera especial preocupación por la posibilidad de contraer enfermedades respiratorias, más aún en tiempos de Covid-19.

Por esta razón, sepa cómo prevenir este tipo de afecciones.

1.- Lavarse las manos: Se recomienda lavarse con agua y jabón durante 20 segundos. Es la forma más sencilla y económica de eliminar virus y bacterias.

2.- Alimentación adecuada: Consumir frutas ricas en vitamina C, verduras verdes, ajo, cebolla, entre otros alimentos, ayuda a reforzar el sistema inmunológico.

3.-Vacunación: Vacunas contra la influencia y el neumococo, sobre todo en adultos mayores y niños, previenen las enfermedades estacionales y sus complicaciones.

4.- No tocarse la cara: El virus o las bacterias pueden ingresar por la nariz, boca y los ojos. Es indispensable seguir esta recomendación en el exterior.

5.- Mantener ventilada la casa: El riesgo de propagación es mayor en lugares hacinados y cerrados. Se conseja dejar las ventanas abiertas en las mañanas.

6.- Hacer actividad física: Realizar ejercicios aumenta la energía y reduce el estrés de las personas, que es doblemente importante para prevenir enfermedades.

7.- No compartir cubiertos ni vasos: Esta recomendación busca evitar un posible contagio intrafamiliar. Lo mismo sucede con los elementos de aseo.

8.- Cubrirse la boca al toser y/o estornudar: Debes ser responsable con tu salud y proteger a otros de un posible contagio.

domingo, 14 de junio de 2020

Conoce la inspiradora parábola de las flores sin aroma

La parábola de las flores sin aroma nos cuenta la historia de un viejo samurái, muy sabio, a quienes todos le tenían mucho respeto.
El anciano hombre siempre hacía reuniones en su casa para impartir sus enseñanzas a los más jóvenes, quienes lo escuchaban con gran interés y atención.
Se dice que su fama se extendió por todas las comarcas cercanas y comenzaron a llegar gentes de diversos lugares.

viernes, 12 de junio de 2020

SEIS FRASES DEL LIBRO: EL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA PARA REFLEXIONAR

Las frases del libro El caballero de la armadura oxidada nos ofrecen grandes lecciones de autoconocimiento. En esta aventura narrativa somos testigos de esa alquimia interior por la que todos, de algún modo, deberíamos pasar alguna vez. Pocas obras resultan tan sencillas a la vez que evocadoras sobre la transformación humana y ese intento donde aprender a ser mejores.

Algo que sin duda resulta curioso, a la vez que fascinante sobre esta obra, es su autor. Robert Fisher, era uno de los mejores guionistas de comedia del mundo del cine, teatro y televisión. Trabajó para Groucho Marx, Lucille Ball o Bob Hope. Este autor tenía una trayectoria excepcional en el mundo de la escritura, a la vez que un maravilloso arte para traernos una visión más optimista y constructiva de la vida.

Su capacidad para hacer reír al espectador iba de la mano de la reflexión. De esa reflexión capaz de hacernos ver nuestras propias limitaciones y potencialidades. Su amplia experiencia como humorista y dramaturgo lo dotó de esa capacidad innata para despertar conciencias y para hacer de sus obras de autoayuda, un camino accesible, original y evocador de facilitar nuestro desarrollo personal.

La historia central de esta obra nos trae a un caballero muy singular. Estamos ante un hombre a simple vista admirable: valiente, hace (en apariencia) nobles acciones y es generoso… Ahora bien, no tardamos en darnos cuenta de algo. Vive tan hechizado por el brillo de su propia armadura que no sabe apreciar lo que tiene.

Su ceguera llega hasta tal punto de descuidar lo que le rodea. Incapaz de valorar nada más que sus propias virtudes, un día percibe algo bien singular: su armadura deja de brillar; se está oxidando. Cautivo de sí mismo, se lanza a un viaje de iniciación espiritual y transformación donde liberarse de múltiples barreras. Es entonces cuando a través de originales personajes y experiencias, nos va deja grandes aprendizajes.

Las frases del libro El caballero de la armadura oxidada son sin duda muestras de ese conocimiento, de ese despertar que todos deberíamos propiciar.

1. Lo que hay bajo nuestras armaduras

«Ponemos barreras para protegernos de quienes creemos que somos. Luego un día quedamos atrapados tras las barreras y ya no podemos salir».

El caballero tenía el pleno convencimiento de que él era bueno y generoso. Sin embargo, sus actos no evidenciaban tales noblezas, tales cualidades. Bajo su reluciente armadura había alguien que necesitaba sacarse brillo para compensar sus grandes carencias.

Este personaje era capaz de librar feroces batallas para hacer frente a todo lo que él consideraba malvado. Sin embargo, en ningún momento tomaba conciencia de ese enemigo que tenía en su interior, de ese dragón enfurecido que tenía atrapado a su auténtico «yo».

Pensemos que todos, de algún modo, amanecemos cada día con nuestras propias armaduras oxidadas. Esas en las que camuflamos realidades internas no resueltas, resistencias que nos limitan, que apagan nuestro auténtico ser.

2. El desahogo emocional

«Solo las lágrimas de auténticos sentimientos te liberaran de tu armadura».

El reconocimiento de las propias necesidades y la toma de contacto con esas emociones atascadas en nuestro interior, son el primer paso para librarnos del peso de nuestras armaduras. Para retirar ese óxido y brillar de nuevo, nada mejor que oxigenar espacios, que desahogar tensiones, llorar…

3. Tomar conciencia de lo que es importante

«A los seres humanos se les dio dos pies para que no tuvieran que permanecer en un mismo lugar, pero si se quedaran quietos más a menudo para poder aceptar y apreciar, en lugar de ir de aquí para allá intentando apoderarse de todo lo que pueden, entenderían verdaderamente lo que es la ambición del corazón».

Esta es una de las frases del libro El caballero de la armadura oxidada que más deben invitarnos a la reflexión. Nuestro caballero surca territorios, países y reinados para hacer el bien. Salva, defiende, protege y lucha contra (lo que él considera) que es la maldad. Ahora bien, este personaje ha llegado a alimentar un amor más grande por su propia armadura que por su familia.

Su esposa Julieta y su hijo, apenas ocupan lugar en su memoria. Ha descuidado lo que es verdaderamente importante. Por tanto, no olvidemos que todos somos libres para movernos, para crecer y avanzar, pero a su vez, es necesario que tomemos conciencia de nuestras raíces: de lo que es importante.

4. El aquí y ahora

 «Nunca había disfrutado de lo que pasaba en el momento. Durante la mayor parte de su vida, no había escuchado realmente a nadie ni a nada. El sonido del viento, de la lluvia, el sonido del agua que corre por los arroyos, había estado siempre ahí, pero en realidad nunca los había oído…»

Apreciar el momento presente, ser receptivos a lo que nos envuelve es un modo de tomar conciencia de lo que tiene auténtico valor. Situar la mirada en el propio ego, en lo que hicimos ayer o haremos mañana, oxida aún más nuestras armaduras. La auténtica luz se encuentra en el momento presente, ahí donde están nuestras oportunidades, ahí donde puede acontecer nuestra felicidad.

5. El amor por uno mismo

«El caballero lloro más al darse cuenta de que si no se amaba, no podía amar realmente a otros. Su necesidad de ellos se interpondría. En eso apareció el mago y le dijo: solo podrás amar a otros en la medida en que te ames a ti mismo».

Hay un momento en el libro donde el caballero no lo resiste más. Ha avanzado tanto en el bosque de su inconsciente que solo piensa en huir, en volver con su familia. Ahora bien, más tarde se da cuenta de algo: aún no puede volver porque no sabe cuidar de sí mismo. Alguien que no sabe atenderse y que no se ama, difícilmente podrá amar a los demás como se merecen.

Ese es por tanto nuestro primer paso en toda transformación personal: cultivar un amor propio saludable, aprender a valorarnos, a sanarnos, a cuidarnos.

6. El silencio como canal de escucha

«Permanecer en silencio es algo más que no hablar».

Esta es otra de las frases del libro El caballero de la armadura oxidada más interesante. En la obra el propio caballero debe confrontarse con el dragón de sus pensamientos en medio de la soledad y el más riguroso silencio. Tal situación no es cómoda, porque hay demasiados ruidos mentales, y además, están sus corazas inconscientes, esas que le impiden acceder a su auténtico ser para vencer al falso yo…

Romperlas para esclarecer sus necesidades, y abrazar a su auténtico ser es algo que logrará en ese escenario de silencio. Ahí donde no hay más opción que escuchar.

Para concluir. Hay un hecho que vale la pena comentar sobre Robert Fisher, el autor del libro. En más de una ocasión explicó que la idea de este libro surgió a partir de varias experiencias cercanas a la muerte. La vida le enfrentó a este límite en diferentes ocasiones, y en todas ellas su propia voz le decía: «No debes morir. Aún no has cumplido lo que has venido a hacer».

Este libro era su misión, y dicha experiencia con él, también transformó su vida. Fueron 6 años y medio dedicados a esta obra, ahí donde estas frases del libro El caballero de la armadura oxidada nos recuerdan que también nosotros tenemos la misión de hallar nuestro propósito, pero antes tenemos que liberarnos de nuestras armaduras





jueves, 4 de junio de 2020

LA ANHELADA Y AUTONEGADA : PACIENCIA 🙏

Decía un escritor famoso: Quiero paciencia… ¡Y la quiero ya! Realmente la paciencia no tiene que ver con aguantar, negar o disfrazar las cosas que no queremos. No significa que tengamos que fingir que estamos bien cuando no lo sentimos, ni que tengamos que decir las cosas que no queremos. La paciencia es un estado de ser muy poderoso, un ingrediente creativo para lograr todo aquello que nos propongamos.
¿Qué significa la palabra paciencia? ¿Tolerar? ¿Aguantar lo que no nos gusta o queremos? Si intentas lograr algo en la vida y no estás bien seguro de que significa esta palabra, entonces quizá te desesperes a menudo cuando las cosas que anhelas no suceden rápido.
De nada sirve que soñemos con atraer la pareja ideal, un buen trabajo o una buena suma de dinero si no tenemos paciencia. ¿Cuántas veces hemos soñado cosas y al ver que no suceden dejamos de enfocarnos en ellas o nos conformamos con cosas menores?
La paciencia significa tener confianza. La confianza es algo que se va desarrollando poco a poco en los seres humanos. La confianza significa que uno sabe (y no cree), que lo que quiere va a llegar. No es lo mismo saber y creer. El creer tiene que ver con una conjetura.
Tu puedes creer que hay un gato blanco afuera de tu casa porque alguien te lo dijo. Pero no lo sabrás hasta que realmente salgas y veas al gato.
Si tu crees que va a llegar lo que quieres, entonces la duda y los sentimientos de que quizá no llegue lo que buscas, por cualquier razón, podrían rondarte a menudo por la cabeza. Tu intentaras negarlos o sobreponerte a ellos, y entonces lo que sueñas se convertirá en una lucha entre tu incredulidad y lo que quieres.
Saber significa que tu has comprobado algo, y lo has asumido como verdad. Creer es una conjetura. Una conjetura significa que algo podría o no podría ser, que solo lo tienes como información intelectual, pero no lo has experimentado como tal.
La paciencia es un estado donde tu sabes que lo que sueñas sucederá. Cuando tienes paciencia, simplemente fluyes con lo que quieres, actúas como si ya lo tuvieras, hablas en torno a esa verdad. Cuando te sientes impaciente, estas dudando de ti mismo, y mientras haya duda hay dualidad, y si hay dualidad no sucede nada.
Desconfiar significa que estas actuando de acuerdo a juicios previos o que crees lo que piensan la mayoría en lugar de confiar en ti. Por ejemplo: quieres encontrar un mejor trabajo pero no renuncias al que tienes porque te has dejado llevar por lo que dicen los periódicos o las noticias acerca de los desempleados. Además, en tu oficina te han dicho que la cosa esta difícil y que será mejor que aguantes. Tu admites esto como verdad y entonces desconfías de ti y de las condiciones externas, no confías en que encontraras un trabajo mejor. Así que te vuelves tolerante con el trabajo que tienes, aunque no te guste.
Por otro lado, podemos nosotros atrevernos a dejar el trabajo que no nos gusta, pero si vemos que después de un determinado tiempo no llega el trabajo que queremos, quizá nos desesperamos, es decir, empezamos a creer que en verdad la situación esta difícil, que no hay empleos y que se nos han juntado cuentas por pagar. Puede ser que empiece la queja con los demás, la protesta, el enojo. Nos volvemos intolerantes y poco pacientes porque estamos dejando ese estado de saber, de sentirnos conscientes de nuestras habilidades creativas, dudamos de que lo que queremos llegara, y volvemos a aceptar cosas que no queremos o nos gustan porque “es lo que hay”.
Asi que la paciencia tiene que ver con un estado de ser mas que con una lucha contra las condiciones que no queremos. La paciencia es sabernos capaces de crear nuestra realidad y de confiar en nuestros potenciales y habilidades. Cuando yo se que lo que quiero llegara, me siento en paz y puedo enfocarme en lo que busco con mas claridad y voluntad.
Se puede perder la paciencia por muchas causas: por no encontrar trabajo, por tener alguna carencia o disfunción que no se soluciona, por no podernos llevar bien con las personas de nuestro entorno, porque sentimos que no sucede lo que anhelamos, etc. Si quieres empezar a poner en práctica la paciencia, simplemente empieza por enfocarte en lo que quieres que se manifieste y simplemente sabe que sucederá, es decir, pon en tu mente lo que anhelas y aíslalo de la duda o del juicio, del tiempo, si logras hacerlo todo los días veras como cosas milagrosas suceden en tu vida.




Interés sobre Rumanía

Ambos, Rusia y George Soros, son figuras que a menudo son mencionadas en el contexto de las elecciones rumanas, pero con intereses y percepc...